martes, 15 de julio de 2014

Sobreviviendo a sociópatas y narcisistas.: EL BRUTAL CICLO DE LA MANIPULACIÓN PSICOPÁTICA ba...

Sobreviviendo a sociópatas y narcisistas.: EL BRUTAL CICLO DE LA MANIPULACIÓN PSICOPÁTICA ba...: Este artículo está extraído del excelente libro de José Manuel Pozueco Romero, "Psicópatas Integrados". 1ª Fase: ACECHO/VUL...

ASESINOS MALVADOS (perfil de un psicopata)










El Brutal Ciclo de la Manipulación Psicopatica

EL BRUTAL CICLO DE LA MANIPULACIÓN PSICOPÁTICA basado en el libro de José Manuel Pozueco

Este artículo está extraído del excelente libro de José Manuel Pozueco Romero, "Psicópatas Integrados".

1ª Fase:
ACECHO/VULNERABILIDAD
Estudia el escenario
Detecta a personas empáticas y accesibles.
Las clasifica según su utilidad (como amante, pareja pantalla oficial, el siervo fiel en el trabajo)

SEDUCCIÓN/CAPTACIÓN
Manipula y miente para seducir
Finge lo que no es. Prepara un personaje según los gustos de su nueva presa.
Imita sentimientos. Finge ser sensible, buen amigo, buen padre, etc.

2ª Fase:
AISLAMIENTO DE LA NUEVA PAREJA
Trata de privar a la víctima de sus amigos, y si es su cónyuge, de su trabajo.
Triangulación. Infidelidades constantes.
Lavado de cerebro: "los demás no te van a querer tanto como yo"
Trata de convencerla de que deje actividades que le gustan.
COSIFICACIÓN
Humillaciones reiteradas mezcladas con falsos raptos de arrepentimiento
Control emocional absoluto de la víctima
La víctima desarrolla dependencia emocional, el sociópata es el centro de su universo.

3ª Fase.
EXPLOTACIÓN
Arremete psíquicamente (a veces físicamente).
Manipulación de la victima para que piense lo que él desea que piense.
Le atribuye la culpa de lo que pasa
La aísla de tus apoyos
La devalúa y la humilla sutilmente
Silencios castigos prolongados.
Oculta, tergiversa o justifica sus ataques ante los ojos de los demás (¡Mira que me ha hecho/dicho!, ¡Este no está bien..!)
REVELACIÓN/HORROR
Se consolida la explotación. Proyecta su hostilidad y alimenta su ego: se complace en el deleite del desprecio.
Por fin la pareja comprende que no es quien parecía ser. Que sus proyectos y promesas eran mentiras para mantenerte pendiente...se ha quitado la máscara.

4ª Fase:
LIBERACIÓN
Aumenta las amenazas
Aumenta el control
Puede volver a contactar a su ex pareja.
Puede haber acoso, o por el contrario, indiferencia absoluta
Si  la sobreviviente no reacciona, terminará aburriéndose y buscará otra víctima
ABANDONO/DESMORALIZACIÓN
Sensación, por parte de la víctima, de “el psicópata vence, yo he perdido”.
Utiliza a sus presas para siempre o hasta que le sean útiles

La víctima está desmoralizada pero se recuperará si se apoya en sus más allegados y en especialistas. Solo podrá recuperarse con “contacto cero”

domingo, 13 de julio de 2014

La actitud del o la psicópata, perversa, narcisista

La actitud del o la psicópata, perversa, narcisista (Un blog y vídeo muy documentado)

Los psicópatas poseen una variedad insólita de disfraces. En ellos basan su engaño. Algunos rozan la perfección. El disfraz de insignificante es el uno de los más peligrosos. Las poses y las voces llegan a rozar el misticismo. Su supervivencia depende de ellos y los mantienen impecables, ya que los psicópatas son pura imagen a la que dedican toda su vida. Sus amistades tienen que revalorizarles, no pueden dejarse ver con alguien que no esté arreglado y a su altura, porque si ésto se produce les desmerece a ellos. Y ellos son lo único que les importa. Como se sientan los demás o los deseos de los restantes mortales que les rodean no existen, ya que son cosas. Sus cosas y por lo tanto están a su disposición.

Pero hay disfraces de todo tipo, el disfraz de progre, el disfraz de intelectual, el disfraz de habilidoso, de perfecta ama de casa, de mujer trabajadora. Pero si observamos detenidamente, nadie es perfecto. Excepto los psicópatas, los psicópatas parecen seres extraplanetarios: TODO ABSOLUTAMENTE TODO lo hacen estupendamente bien. El resto de los mortales siempre hacemos todo mal y suerte tenemos que están ellos para darnos lecciones, que si no no sé que sería de nuestras insignificantes y despreciables vidas.

Cada persona llega al conocimiento mediante prueba error, razonando y concluyendo, tomando decisiones. Aunque en ocasiones puede que éstas no sean las que toman la generalidad. En los psicópatas todas éstas fases no existen. Ellos nacieron con la insólita divinidad de nacer con el conocimiento dado que roza la perfección (son narcisistas).
Los psicópatas poseen una variedad insólita de disfraces. En ellos basan su engaño. Algunos rozan la perfección. El disfraz de insignificante es el uno de los más peligrosos. Las poses y las voces llegan a rozar el misticismo.
Su supervivencia depende de ellos y los mantienen impecables, ya que los psicópatas son pura imagen a la que dedican toda su vida. Sus amistades tienen que revalorizarles, no pueden dejarse ver con alguien que no esté arreglado y a su altura, porque si ésto se produce les desmerece a ellos. Y ellos son lo único que les importa. Como se sientan los demás o los deseos de los restantes mortales que les rodean no existen, ya que son cosas. Sus cosas y por lo tanto están a su disposición.

Pero hay disfraces de todo tipo, el disfraz de progre, el disfraz de intelectual, el disfraz de habilidoso, de perfecta ama de casa, de mujer trabajadora.

Pero si observamos detenidamente, nadie es perfecto. Excepto los psicópatas, los psicópatas parecen seres extraplanetarios: TODO ABSOLUTAMENTE TODO lo hacen estupendamente bien. El resto de los mortales siempre hacemos todo mal y suerte tenemos que están ellos para darnos lecciones, que si no no sé que sería de nuestras insignificantes y despreciables vidas.Cada persona llega al conocimiento mediante prueba error, razonando y concluyendo, tomando decisiones. Aunque en ocasiones puede que éstas no sean las que toman la generalidad.
En los psicópatas todas éstas fases no existen. Ellos nacieron con la insólita divinidad de nacer con el conocimiento dado que roza la perfección (son narcisistas).

¿Qué es un Psicópata?






http://youtu.be/n2oNMcReq80 (Vídeo que define a la actitud del Psicópata)

Sugiero oír esta información...El psicópata maltratador se camufla en Sr. encantador, fiable, ameno, cercano, generoso, imitando empatía con los demás o extraños (siendo todo actuación) se muestra buen esposo o amante y padre siendo realmente un depredador emocional de la pareja. Es un lobo con piel de cordero..Tiene facetas de ser un camaleón cambiándose la piel, según sus necesidades y objetivos "Como para cazar presas, enamorandolas y engatusándolas con la manipulación y lavado de cerebro y sus increíbles mentiras" ..pisoteando y maltratando a quien sea, por el abuso de poder, de confianza y etc..Utiliza el maltrato invisible con el acoso moral, paralizando y confundiendo la mente de su víctima...Es frío, calculador, arrogante, soberbio, sumamente  egoista y nadie sabe pensar y actuar bien "como el" Puede engañar a psquiatras, policías, jueces, familia, conocidos y etc..jactándose de ello....

Los términos "sociópata" o "psicópata" nos traen a menudo a la mente imágenes de individuos sádicamente violentos, tales como Ted Bundy o el personaje ficticio del Dr. Hannibal "El Caníbal" Lecter en el libro y la película El Silencio de los Corderos (de Sailens of de Lambs). Pero creo que los rasgos característicos que definen a los sociópatas cubren en verdad un espectro mucho más amplio de individuos de lo que la mayoría de nosotros podría siquiera llegar a imaginar.

El sociópata es ese individuo verdaderamente absorbido en sí mismo sin conciencia ni sentimiento alguno hacia los demás y para quién las reglas sociales no tienen ningún significado. Yo creo que la gran mayoría de nosotros conoce o ha estado en contacto con individuos sociopáticos sin siquiera saberlo. [Wendy Koenigsmann]

¿Qué es un Psicópata?
No se puede entender a los psicópatas en términos de retroceso o de desarrollo antisocial. Son simplemente individuos depravados moralmente que representan a los "monstruos" en nuestra sociedad. Son depredadores infrenables e imposibles de tratar en quienes la violencia es planeada, decidida y carente de emociones. Esta violencia continúa hasta que alcanza un tope alrededor de los 50 años, y luego disminuye.
Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia y posiblemente disociado, revelando un sistema nervioso autonómico bajo y una carencia de ansiedad. Es difícil decir qué es lo que los motiva, posiblemente el control y la dominación, dado que la historia de sus vidas no demostrará generalmente ningún lazo de muchos años con otros ni mucha rima en su razón (excepto el planeamiento de la violencia).
Tienden a operar con una grandiosa conducta, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable, y una tendencia hacia el sadismo. Su falta de temor es probablemente la característica prototípica, de base, o la hipótesis del poco miedo. Es útil pensar en ellos como si fueran vehículos de alta velocidad con frenos defectuosos.
Ciertos desórdenes orgánicos del cerebro y sus desequilibrios hormonales. imitan el estado de ánimo de un psicópata.

Hay cuatro subtipos diferentes de psicópatas. La distinción más antigua entre los tipos primario y secundario fue realizada por Cleck ley en 1941.

Los PSICÓPATAS PRIMARIOS. no responden al castigo, a la aprehensión, a la tensión ni a la desaprobación. Parecen ser capaces de inhibir sus impulsos antisociales casi todo el tiempo, no debido a la conciencia, sino porque eso satisface su propósito en ese momento. Las palabras no parecieran tener el mismo significado para ellos que el que tienen para nosotros. En realidad, no se sabe si llegan a comprender el significado de sus propias palabras, una condición que Cleck ley llamó "afasia semántica." No siguen ningún proyecto de vida, y parece como si fueran incapaces de experimentar cualquier tipo de emoción genuina.

Los PSICÓPATAS SECUNDARIOS. son arriesgados, pero son individuos también más proclives a reaccionar frente a situaciones de estrés, guerreros, y propensos a la culpabilidad. Se exponen a más estrés que la persona promedio, pero son tan vulnerables al estrés como la persona promedio. (Esto sugiere que no son "completamente psicopáticos." Puede ser debido a variaciones genéticas distintivas).
Son gente audaz, aventurera y poco convencional que comenzó a establecer sus propias reglas de juego a temprana edad. Son conducidos fuertemente por un deseo de escapar o de evitar dolor, pero también son incapaces de resistir a la tentación. A medida que su ansiedad aumenta hacia un cierto objeto prohibido, su atracción hacia ella también se incrementa. Viven sus vidas dejándose llevar por el aliciente de la tentación. Tanto los psicópatas primarios como los secundarios están subdivididos en:
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Notizie e politica

El autoengaño "La mente nos juega malas pasadas cuando nos la manipulan" por quien creemos o amamos

El autoengaño "La mente nos juega malas pasadas cuando nos la manipulan" por quien creemos o amamos.

El autoengaño:
Desearía discutir o considerar la cuestión del autoengaño, las ilusiones a que la mente se entrega y se impone a sí misma y a los demás. Este es un asunto muy serio, sobre todo en una crisis del género de la que el mundo hoy enfrenta. Mas para comprender todo este problema del autoengaño, debemos seguirlo no sólo en el nivel verbal, sino intrínsecamente, fundamental y hondamente. Se nos satisface demasiado fácilmente con palabras y contrapalabras; somos sabihondos, y siéndolo, todo lo que podemos hacer es esperar que algo ocurra. 

Vemos que la explicación de la guerra no detiene la guerra; hay innumerables historiadores, teólogos y gente religiosa que explican la guerra y cómo ella se origina; pero las guerras han de continuar, tal vez más destructivas que nunca. Aquellos de nosotros que somos realmente serios debemos ir más allá de la palabra, debemos buscar esta revolución fundamental dentro de nosotros mismos; ese es el único remedio que puede producir una duradera y fundamental redención del género humano.

Análogamente, cuando discutimos esta clase de autoengaño, creo que deberíamos estar en guardia contra cualesquiera explicaciones y réplicas superficiales. Deberíamos, si puedo sugerirlo, no sólo escuchar a un orador, sino prestar atención al problema tal como lo conocemos en nuestra vida diaria; esto es, deberíamos observarnos a nosotros mismos en el pensar y en la acción, observarnos para ver cómo afectamos a los demás y cómo procedemos a actuar por impulso propio.

¿Cual es la razón, la base del autoengaño? ¿Cuántos de nosotros se dan realmente cuenta de que nos engañamos a nosotros mismos? Antes de que contestar la pregunta "¿qué es el autoengaño y como surge?", debemos darnos cuenta de que nos engañamos a nosotros mismos. ¿No es así? ¿Sabemos que nos engañamos a nosotros mismos? ¿Qué entendemos por este engaño? Creo que ello es muy importante; porque, cuanto más nos engañamos a nosotros mismos, mayor es la fuerza del engaño que nos brinda cierta vitalidad, cierta energía, cierta capacidad, lo cual hace que impongamos nuestro engaño a los demás. Gradualmente, pues, no sólo imponemos el engaño a nosotros mismos sino a otras personas. Es un proceso recíproco de autoengaño, ¿Nos damos cuenta de este proceso porque nos creemos muy capaces de pensar claramente, con un propósito directamente? ¿Nos damos cuenta de que en este proceso de pensar hay autoengaño?
¿No es el pensamiento en sí un proceso de busca, una búsqueda de justificación, de seguridad, de autoprotección, un deseo de que se piense bien de uno, un deseo de tener posición, prestigio y poder? ¿No es este deseo de ser, en lo político o en lo religioso y social, la causa misma del autoengaño? En el momento en que deseo otra cosa que las necesidades puramente materiales, ¿no produzco, no provoco un estado en el que fácilmente se acepta? Tomemos como ejemplo esto: quiero saber qué ocurre después de la muerte, cosa en la que muchos de nosotros estamos interesados, y cuanto más viejos somos, más interesados estamos. Queremos saber la verdad al respecto. ¿Cómo la encontraremos? Por cierto que no mediante la lectura ni las diferentes explicaciones.

¿Cómo, entonces, descubriréis? Primero debéis purgar vuestra mente, en forma completa, de todo factor que se interponga, de toda esperanza, de todo deseo de continuar, de todo deseo de descubrir qué hay del otro lado. Como la mente busca en todo instante seguridad, tiene el deseo de continuar y espera que haya un medio de realización, una existencia futura. Una mente así, aunque busque la verdad sobre la vida después de la muerte, sobre la reencarnación o lo que sea, es incapaz de descubrir esa verdad. ¿No es cierto? Lo importante no es que la reencarnación sea o no verdad, sino como la mente busca justificación mediante el autoengaño, de un hecho que puede o no ser. Lo importante, pues, es el enfoque del problema, saber con qué móviles, con qué impulso, con qué deseo lo abordáis.

El buscador se impone siempre a sí mismo este engaño. Nadie se lo puede imponer; él mismo lo hace. Creamos el engaño y luego nos convertimos en sus esclavos. De suerte que el factor fundamental del autoengaño es este constante deseo de ser algo en este mundo y en el otro. Conocemos el resultado de querer ser algo en este mundo: total confusión, en la que cada cual compite con el otro, en el que cada cual destruye al otro en nombre de la paz. Ya conocéis todo el juego de unos con otros, que es una forma extraordinaria de autoengaño. Similarmente, deseamos en el otro mundo seguridad, una posición.

Empezamos, pues, a engañarnos a nosotros mismos en el momento en que surge este impulso de ser, de llegar a ser algo, o de lograr. Es muy difícil para la mente librarse de eso. Ese es uno de los problemas básicos de nuestra vida. ¿Es posible vivir en el mundo y no ser nada? Porque sólo entonces se está libre de todo engaño, porque sólo entonces la mente no busca un resultado, ni una respuesta satisfactoria, ni forma alguna de justificación, ni seguridad en ninguna forma ni en ninguna relación. Eso ocurre tan sólo cuando la mente comprende las posibilidades y sutilezas del engaño, y por lo tanto, con comprensión, la mente abandona toda forma de justificación, de seguridad, lo cual significa que la mente es entonces capaz de ser completamente "nada". ¿Es ello posible?
Mientras nos engañamos a nosotros mismos en cualquier forma, no puede haber amor. Mientras la mente sea capaz de crear e imponerse a sí misma una ilusión, es evidente que se aparta de la comprensión colectiva o integrada. Esa es una de nuestras dificultades. No sabemos cómo cooperar; todo lo que sabemos es que tratamos de trabajar juntos hacia un fin que ambos establecemos. Sólo puede haber cooperación cuando vosotros y yo no tenemos un objetivo común creado por el pensamiento. Lo importante de comprender es que la cooperación sólo es posible cuando nada deseamos ser, vosotros ni yo. Cuando vosotros y yo deseamos ser algo, tórnase necesaria la creencia y todo lo demás. Así como una utopía autoproyectada. Mas si vosotros y yo creamos anónimamente sin engañarnos a nosotros mismos, sin barreras de creencias y conocimiento, sin deseo de estar en seguridad, entonces hay verdadera cooperación.

¿Será posible que nosotros cooperemos, que estemos juntos sin un fin, sin un propósito, que ni vosotros ni yo buscamos? ¿Podemos vosotros y yo trabajar juntos sin buscar un resultado? Eso, por cierto, es verdadera cooperación. ¿No es así? Si vosotros y yo pensamos acabadamente en un resultado, lo planeamos, lo ponemos en ejecución, y juntos trabajamos para lograr ese resultado, ¿cuál es entonces el proceso que ello involucra? Nuestras mentes coinciden, nuestros pensamientos, nuestros intelectos, por supuesto, se entienden; pero emocionalmente, tal vez, todo el ser se resiste a ello, lo cual produce engaño, y éste trae conflicto entre vosotros y yo. Se trata de un hecho evidente, observable en nuestra vida diaria. Vosotros y yo acordamos intelectualmente hacer determinado trabajo; pero inconscientemente, en lo profundo, estamos en lucha unos contra otros. Yo deseo un resultado a mi satisfacción, deseo dominar, quiero que mi nombre esté antes del vuestro, si bien se dice que colaboro con vosotros. De suerte que vosotros y yo, que somos los autores de ese plan, en realidad nos oponemos unos a otros, aun cuando exteriormente vosotros y yo estemos de acuerdo acerca del plan.

¿No es importante, pues, averiguar si vosotros y yo podemos cooperar, estar en comunión, vivir juntos en un mundo en que vosotros y yo somos como la nada; si nosotros somos real y verdaderamente capaces de colaborar, no en el nivel superficial sino fundamentalmente? Ese es uno de nuestros problemas, quizá el mayor. Yo me identifico con un objeto o propósito, y vosotros os identificáis con el mismo objeto; por ambas partes estamos interesados en él y tenemos la intención de realizarlo. 

Este proceso de pensar es ciertamente muy superficial, porque mediante la identificación producimos separación, cosa evidente en nuestra vida diaria. Vosotros sois hindúes y yo católico; por ambas partes predicamos la fraternidad y nos vamos a las manos. ¿Por qué? Ese es uno de nuestros problemas, ¿verdad? Inconscientemente y en lo profundo, vosotros tenéis vuestras creencias y yo las mías. Con hablar de fraternidad no hemos resuelto para nada el problema de la creencia, pero teórica e intelectualmente, nada más, hemos acordado que debe resolverse; en lo íntimo y en lo profundo estamos unos contra otros.

Hasta que disolvamos esas barreras que son un autoengaño, que nos brindan cierta vitalidad, no puede haber cooperación entre vosotros y yo. Identificándonos con un grupo, con una idea en particular, con determinado país, jamás podremos establecer cooperación.
La creencia no trae cooperación; por el contrario, ella divide. Vemos cómo un partido político está contra otro, cada cual con su creencia en determinada manera de entender los problemas económicos, lo que hace que estén todos ellos en guerra unos con otros. No están dispuestos a resolver el problema del hambre, por ejemplo. Le interesan las teorías que habrán de resolver ese problema. No están realmente preocupados con el problema en sí sino con el método por el cual el problema habrá de ser resuelto. Tiene, pues, que haber disputas entre ellos, puesto que les interesa la idea y no el problema. De un modo análogo, las personas religiosas están las unas contra las otras aunque verbalmente digan que todos tienen una vida, un Dios; todo eso lo sabéis. Pero en su fuero interno, sus creencias, sus opiniones, sus experiencias, los destruyen y los mantienen separados.

La experiencia llega a ser un factor de división en nuestras relaciones humanas; la experiencia es una senda de engaño. Si he experimentado algo, a ello me apego; no examino el problema total del proceso de "vivenciar"; pero, como he experimentado, eso resulta suficiente y a ello me aferro, con lo cual me impongo el engaño a través de esa experiencia.

Nuestra dificultad es, pues, que cada uno de nosotros está tan identificado con una creencia en particular, con determinada forma o método de lograr felicidad, ajuste económico, que nuestra mente es cautiva de eso y resultamos incapaces de ahondar más en el problema; por lo tanto deseamos mantenernos individualmente apartados en nuestras particulares modalidades, creencias y experiencias. Hasta que las comprendamos y disolvamos, no sólo en el nivel superficial sino también en el nivel más profundo, no puede haber paz en el mundo. Por eso es importante que los que son realmente serios comprendan todo este problema: el deseo de llegar a ser algo, de lograr, de ganar, no sólo en el nivel superficial sino fundamental y hondamente. De otro modo no puede haber paz en el mundo.

La Verdad no es algo que haya de ser logrado. El amor no puede llegar a aquellos que tienen un deseo de aferrarse a él o que gustan de identificarse con él. Tales cosas, por cierto, llegan cuando la mente no busca, cuando la mente está del todo quieta, cuando la mente ya no engendra movimientos y creencias de los que puede depender, o de los que deriva cierta fuerza, lo cual es indicio de autoengaño. Sólo cuando la mente comprende todo este proceso del deseo, puede ella estar en silencio. Sólo entonces la mente no está activa para ser o para no ser, sólo entonces existe la posibilidad de un estado en el cual no hay ningún género de engaño.
Jiddu Krishnamurti.

El maltratador sutil

El maltratador sutil:

Hace unos días vino a cenar a casa una buena amiga que necesitaba consejo. Hace meses que tiene que sufrir a un exnovio que abusa de ella emocionalmente, un maltratador sutil, camuflado. Dejadme añadir, un cobarde. 

No sabe qué hacer para que él la deje en paz, para que deje de llamarla, de escribirle sms a todas horas y e-mails con un contenido rastrero y con una intención clara de dañar. Si el abuso emocional abierto es fácilmente perceptible (insultos, amenazas, ridiculizaciones públicas, golpes en los muebles o las paredes con el fin de provocar miedo en el otro...etc)  
El abuso emocional encubierto es mucho más complicado de demostrar y de percibir. Ello provoca que haya muchas víctimas (hombres y mujeres) que tengan que sufrirlo sin tener el apoyo que se merecen por parte , no tan solo de instituciones sociales o jurídicas, sino de la propia familia o amigos comunes. Hoy voy a hacer un post un poco más extenso, porque creo que problema se lo merece y porque es posible que algún lector/a pueda sentirse identificado y se decida así a dar algún paso para solucionar su problema. 
En internet he encontrado algunas webs que hablan de ello, os transcribo un breve resumen:

Abuso emocional encubierto:
 
 Es un patrón sutil mediante el cual el maltratador desprecia y rebaja las acciones, pensamientos y emociones de la víctima. Así cualquier pensamiento, sentimiento, preferencia o deseo que expresa la víctima es considerado inadecuado o negado de un modo indirecto.  Si este proceso de abuso se repite de forma continuada, llega un momento en que empiezas a dudar de tu propia competencia, de tus ideas, tus gustos, tus emociones y sentimientos.  Si además tu pareja te ha ido aislando poco a poco de tus amigos y familia, no hay quien desmienta sus palabras, esto es conocido como “erosión o destrucción del sentido del yo o identidad personal” . Al dudar de tus emociones, ideas, metas y valores y al empezar a pensar que pueden ser inadecuados y erróneos, comienzas a dudar de ti misma y tu sentido de identidad empieza a estar poco claro. No tienes claro quién eres, qué sientes, qué deseas…  Aparece una sensación de vacío interior, soledad y tristeza. Algunas víctimas de abuso emocional tienen la sensación de que están desapareciendo, como si se desvanecieran poco a poco y empezaran a dejar de existir. 
La depresión y una baja autoestima son frecuentes.  "La Dependencia Emocional Por Parte De La Víctima Hacia El Maltratador" por Josefina Castillo......   " La gente abusiva típicamente piensa que son muy especiales y tan diferentes a otra gente que no tienen que seguir las mismas reglas que todos. Pero en lugar de ser especiales, los abusadores tienen mucho en común uno con otro, incluyendo los patrones de pensamiento y comportamiento. Las siguientes son algunas de sus características:Haciendo excusas en lugar de aceptar responsabilidad por sus acciones, el abusador trata de justificar su comportamiento con excusas. Por ejemplo: "Mis padres nunca me amaron" o "Mis padres me golpeaban" o "Tuve un mal día, y cuando entré y vi este cochinero, perdí el control" o "No podía dejarla que me hablara de ese modo. No había otra cosa que hacer."Culpando El abusador pasa la responsabilidad de sus acciones a otros, ésto le permite enojarse con la otra persona por "causar" su comportamiento.Fantasías de éxito. El abusador cree que sería rico, famoso, o extremadamente exitoso en otros términos si solamente otra gente no lo estuviera deteniendo. El que ellos estorben lo hace sentir justificado para desquitarse, incluyendo a través del abuso.
Mintiendo:

El abusador controla la situación por medio de mentiras para controlar la información disponible. El abusador también puede usar el mentir para mantener a otra gente, incluyendo a su víctima, psicológicamente desequilibradas. Por ejemplo, aparenta que está diciendo la verdad cuando miente, aparenta estar mintiendo cuando dice la verdad, y algunas veces se expone a sí mismo con una mentira obvia. 

Asumiendo.
La gente abusiva a menudo asumen que ellos saben lo que otros están pensando o sintiendo. Esto les permite justificar su comportamiento porque ellos "saben" lo que otra persona pensará o hará en cierta situación. Por ejemplo, "Yo sabía que te ibas a enojar porque fui a tomar una cerveza después del trabajo, así que decidí tardarme a disfrutarlo.

Más allá de las reglas:
Como se mencionó antes, un abusador generalmente cree que es mejor que otra gente y no tiene que seguir las mismas reglas que la gente común.Haciendo tontos a otros.
El abusador combina tácticas para manipular a otros. Las tácticas incluyen mentir, altera a la otra persona solo para observar sus reacciones, provocando peleas entre otros. O, puede tratar de encantar a la persona a quien quiere manipular, fingiendo interés o preocupación por esa persona para ganar su confianza.

Minimizando:
El abusador esconde la responsabilidad de sus acciones tratando de hacer que éstas tengan la apariencia de no ser tan importantes.

Vaguedad:
Pensando y hablando con vaguedad o sea no claramente, permite que el abusador evite la responsabilidad. Por ejemplo, "Llegué tarde porque tenía algunas cosas que hacer en rumbo a casa"

Ira:
Las personas abusadoras de hecho no están más enojadas o sienten más ira que otros. Sin embargo, ellos deliberadamente usan su ira para así controlar las situaciones y gentes. Haciéndose la víctima ocasionalmente el abusador finge estar indefenso o actúa como que alguien lo está persiguiendo para manipular a otros a que le ayuden. 
El abusador piensa que si no consigue lo que quiere, él es la víctima; y usa el disfraz de víctima para vengarse o hacer que otros parezcan tontos. 

Drama y emoción:
Con frecuencia los abusadores eligen no tener relaciones intimas con otra gente. Ellos substituyen esta intimidad con drama y emoción. 

Canal cerrado:
El abusador no dice mucho en cuanto a sí mismo y sus verdaderos sentimientos. No está abierto a nueva información acerca de sí mismo, tampoco a opiniones de como otros lo ven. Es reservado de la mente cerrada. El cree tener la razón en todas las situaciones.

Propiedad:
El abusador típicamente es muy posesivo. Además, cree que todo lo que quiere debería ser suyo, y que puede hacer lo que quiera con lo que es suyo. Esa actitud la aplica a gente y a posesiones. Justifica su comportamiento controlador, lastimándo físicamente y  emocionalmente a otros y tomando las cosas que les pertenecen.

Auto-glorificación:
El abusador usualmente piensa que es fuerte, superior, independiente, auto-suficiente y muy masculino. 

De http://www.mvwcs.com/s_mindabuser.html
 ....................................El maltratador sutil pone en tu boca frases que nunca has dicho y en tu mente pensamientos que jamás has tenido, fabula con el presente, idealiza el pasado que vivisteis en común y está convencido que existe una fuerza sobrenatural que os une y que hará que antes o después te des cuenta de tu error y vuelvas rendida a sus pies. 
En muchos casos he observado que tienen el convencimiento de haber sido estafados económicamente por la pareja. Una vez mi amiga llamó a un teléfono de atención a la víctima (que además le había proporcionado yo) para explicar el acoso que sufría por parte de su exnovio y la única respuesta que recibió es "no te podemos ayudar, eso no es denunciable, estar enamorado no es un delito" (obviamente, cuando me lo contó puse la correspondiente queja al servicio porque consideré que eso no es una respuesta a una llamada de auxilio desesperada). 
Pero es que quizá no toda solución sea denunciar o no denunciar el maltrato que estás sufriendo. Por experiencia sé que muchas víctimas sólo quieren que alguien le diga a su maltratador que eso no está bien, que no puede hacer y decirle todo lo que se le pase por la mente a alguien solo porque un día tuvieron una relación de pareja, que hay que respetar cuando alguien te dice "basta" no me llames más, no me escribas más, sal de mi vida
Yo creo que la solución a su maltrato no es iniciar un procedimiento penal para que acabe imponiéndosele a él una pena de cárcel (que quedará en suspenso) o unos trabajos comunitarios. No se corrige una conducta vejatoria con la imposición de una pena de ese tipo, ¿no sería más útil la imposición de un tratamiento psicológico? (yo por mi parte realmente creo que muchos maltratadores psicológicos son enfermos mentales) o alguna otra medida que eficazmente resuelva el problema?. Dudo mucho que tal y como se está tratando este tema se consiga realmente erradicar el problema de la violencia familiar en nuestra sociedad. Para solucionar algunos casos no debería ser necesario poner una denuncia penal. Quizás permitir un servicio de mediación previo a la instancia judicial para intentar solucionar el conflicto sin que pase a mayores. En el caso de mi amiga estuvimos varias horas sopesando qué hacer.
Lo cierto es que en la última carta que ha recibido su tono ha sido mucho más "violento" que en otras ocasiones anteriores y podemos hablar ya de vejaciones e injurias así que ahora sí tenemos motivos para denunciarle penalmente. Pero, como digo, no sé si realmente esa es la mejor solución ni si es la única. Lo único que sé seguro es que hay un momento en que dices hasta aquí he llegado. Y ese es el primer día del resto de tu vida.
 http://abogadaenbcn.blogspot.com.es/2007/11/el-maltratador-sutil.html

La Psicopatía: Trastorno Antisocial de la Personalidad

 Criminología y Criminalística:

LA PSICOPATÍA: TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD 
¿Qué lleva a un individuo a cometer un crimen, sin sentir miedo o compasión? 

De acuerdo a Robert Hare, autoridad mundial en psicología criminal, y profesor de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), señala que precisamente la única característica ineludible en un psicópata “es que carecen de emociones, de la capacidad de situarse en el lugar de otra persona para siquiera imaginar su "sufrimiento”
También agrega Hare que un psicópata busca entrar en tu cerebro hasta intentar imaginar lo que piensas, pero nunca podrá llegar a comprender cómo te sientes. Incluso está demostrado que un psicópata puede llegar a relacionarse social o intelectualmente, pero siempre viendo a las personas como objetos, es decir, le quitan al otro los atributos de persona para valorarlo como cosa.

La psicopatía es la anomalía psíquica, un trastorno antisocial de la personalidad, por la que, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece. Las causas que se han encontrado del por qué de la conducta psicopática indican que como son individuos relativamente insensibles al dolor físico, rara vez adquieren miedos condicionados, tales como el miedo a la desaprobación social o a la humillación, miedo que restringirían sus malas acciones y les darían un sentido del bien y del mal. Las características conductuales del psicópata podrían ser determinadas tanto por factores fisiológicos, como por factores socio-psicológicos. La conducta psicopática podría ser causada por traumas infantiles que generan conflictos por los cuales el “Niño” no puede identificarse con el progenitor del mismo sexo ni apropiarse de sus normas morales.

Los psicólogos conductistas creen que la conducta psicopática resulta del aprendizaje. 

El psiquiatra norteamericano Hervey M. Cleckley, pionero en la investigación sobre psicopatía, distinguió tiempo atrás en 1941, en su reconocido libro La máscara de cordura, cuatro subtipos diferentes de psicópatas:

Los PSICÓPATAS PRIMARIOS no responden al castigo, a la aprehensión, a la tensión ni a la desaprobación. Parecen ser capaces de inhibir sus impulsos antisociales casi todo el tiempo, no debido a la conciencia, sino porque eso satisface su propósito en ese momento. Las palabras no parecieran tener el mismo significado para ellos que el que tienen para nosotros. No siguen ningún proyecto de vida, y parece como si fueran incapaces de experimentar cualquier tipo de emoción genuina.

Los PSICÓPATAS SECUNDARIOS son arriesgados, pero son individuos más proclives a reaccionar frente a situaciones de estrés, guerreros, y propensos a la culpabilidad. Se exponen a más estrés que la persona promedio, pero son tan vulnerables al estrés como la persona promedio. Son gente audaz, aventurera y poco convencional que comenzó a establecer sus propias reglas de juego a temprana edad. Son conducidos fuertemente por un deseo de escapar o de evitar dolor, pero también son incapaces de resistir a la tentación. Tanto los psicópatas primarios como los secundarios están subdivididos en:

Los PSICÓPATAS DESCONTROLADOS: los que parecen enfadarse o enloquecer más fácilmente y más a menudo que otros subtipos. Su frenesí se asemejará a un ataque de epilepsia. Por lo general son también hombres con impulsos sexuales increíblemente fuertes, capaces de hazañas asombrosas con su energía sexual. También parecerían estar caracterizados por ansias muy fuertes, como en la drogadicción, la cleptomanía, la pedofilia, cualquier tipo de indulgencia ilícita o ilegal.

Los PSICÓPATAS CARISMÁTICOS: son mentirosos encantadores y atractivos. Por lo general están dotados de uno u otro talento, y lo utilizan a su favor para manipular a otros. Son generalmente compradores, y poseen una capacidad casi demoníaca de persuadir a otros para que abandonen todo lo que poseen, incluso hasta sus vidas. Este subtipo llega a menudo a creerse sus propias ficciones. Son irresistibles.

El psicólogo criminal Robert Hare sostiene que los psicópatas “no sienten ninguna angustia personal ni tienen ningún problema; el problema lo tienes tú. Su capacidad para castigar a sus víctimas se basa en un comportamiento anormal del cerebro, que reacciona de manera completamente distinta a como lo hace el de una persona sana”. Daihana Alvarez.