domingo, 13 de julio de 2014

Clasificación de los Dramas de Control

Es traumatico vivir la experiencia con   "EL MALTRATADOR"  que es "El Intimidador" "Panipulador" "Controlador" "Celoso" "Poderoso"  y etc...

"Los dramas de control son estrategias inconscientes, que se manifiestan a través de la personalidad, y se desarrollan, para obtener energía del entorno".

Los intimidadores logran que todos les presten atención a fuerza de gritos, fuerza física, amenazas y exabruptos.

Mantienen a todos a raya por temor a desatar comentarios molestos, rabia y, en casos extremos, furia. La energía vuelve hacia ellos debido al miedo y la sospecha del "próximo hecho" Los intimidadores siempre ocupan el escenario.Hacen que los demás se sientan atemorizados y ansiosos.

Básicamente egocéntricos, su comportamiento puede ir desde dar ordenes a los que están a su alrededor, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles y sarcásticos, a ser violentos. Los intimidadores son quizás los más apartados de la energía universal. Inicialmente atraen a los demás creando un aura de poder.

Cada uno de los cuatro dramas de control crea una dinámica energética específica llamada drama correspondiente. Por ejemplo: el drama correspondiente que crea un intimidador es sobre todo el del Pobre de MI. Al sentir que el intimidador le roba la energía a escala aterradora, Pobre de Mí adopta una dinámica energética sumamente pasiva e intenta frenar el intercambio amenazador asumiendo una actitud impotente y aduladora: "Mira lo que estas haciéndome". "No me lastimes, soy débil".

El Pobre de Mi trata de hacer que el intimidador se sienta culpable para así frenar el ataque y recuperar el flujo de energía.

La otra posibilidad de drama correspondiente es el

"Contra-Intimidador"

Esta dramatización se produce si la actitud Pobre de Mi no da resultado o, mas probablemente, si la personalidad de la otra persona también es agresiva. Entonces, esta persona responde al ataque del Intimidador original. Si uno de sus padres fue Intimidador, es muy probable que uno de ellos fuera Contra-Intimidador o Pobre de Mí.

El Interrogador

Los interrogadores son menos amenazadores desde el punto de vista físico, pero socavan el ánimo, y la voluntad cuestionando mentalmente cualquier actividad y motivación.

Críticos hostiles, buscan formas de hacer sentir mal a los demás. Cuanta más atención presten a sus errores y sus defectos, mas pendiente estará usted de ellos y mas reaccionara a todo lo que hagan. Al hacer esfuerzos para probar su valía y responderles, mas energía les esta enviando. Es probable que todo lo que diga sea usado en su contra en alguna oportunidad. Usted se siente como constantemente vigilado.

Hipervigilantes, su comportamiento puede ir de ser cínicos, escépticos, sarcásticos, fastidiosos, perfeccionistas, santurrones, a ser viciosamente manipuladores. Inicialmente atraen a los demás con su ingenio, su lógica infalible, sus hechos y su intelecto.

Como padres, lo interrogadores generan hijos Distantes y a veces Pobre de Mí. Ambos tipos quieren escapar del sondeo del Interrogador. Los distantes no quieren tener que responder (ni ver su energía absorbida) al escrutinio constante y fastidioso del Interrrogador.

El Distante

Las personas distantes están atrapadas en su mundo interior de luchas, miedos, y dudas sin resolver. Creen inconscientemente que si se muestran misteriosos y desapegados, otros vendrán a rescatarlos. A menudo solitarios, mantienen distancia por temor a que otros impongan su voluntad o cuestionen sus decisiones (como lo hicieron sus padres Interrogadores). Piensan que tienen que hacer todo solos, no piden ayuda. Necesitan ¨mucho espacio¨ y a menudo evitan quedar atados con compromisos. De chicos, no los dejaron satisfacer su necesidad de independencia o no los reconocieron por su propia identidad.

Propensos a caer en el lado Pobre de Mi del continuom, no se dan cuenta de que su propia indiferencia puede ser la causa de que no tengan lo que quieren (o sea, dinero, amor, autoestima), o de su sensación de estancamiento y confusión. Generalmente, consideran que su principal problema es la falta de algo (dinero, amigos, contactos sociales, educación).

Su comportamiento va de no mostrar interés, no estar nunca disponibles, no cooperar, a ser condescendientes, a rechazar, oponerse y ser escurridizos.

Hábiles en el manejo de la indiferencia como defensa, tienden a cortar su energía con frases como: ¨Soy diferente¨. "Nadie entiende lo que trato de hacer", "Estoy confundido", "No quiero seguirles el juego". "Si tuviera" "Yo prefiero no encasillar a la gente". Las oportunidades se les escapan mientras hiperanalizan todo. Ante el mas mínimo indicio de conflicto o enfrentamiento, el Distante se vuelve vago y puede desaparecer literalmente (no atiende llamadas telefónicas, o no se presenta a una cita). Inicialmente, atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.

Los Distantes en general, crean Interrogadores, pero también pueden entrar en dramas con los Intimidadores y los Pobres de Mí porque están en el centro del continuom.

El Pobre de Mi o Víctima

Los pobre de mi, nunca piensan que tienen suficiente poder para enfrentar al mundo de una formaactiva, de modo que atraen simpatía llevando la energía hacia ellos. Cuando usan el tratamiento silencioso, pueden deslizarse hacia el modo Distante, pero como Pobre de Mi, se aseguran de que el silencio no pase inadvertido.

Siempre pesimistas, los Pobre de Mi atraen la atención con expresiones faciales preocupadas, suspiros, temblores, llantos, miradas perdidas, respuestas lentas y relatos reiterados de dramas y crisis punzantes. Les gusta ser los últimos de la fila y someterse a los demás. Sus dos palabras favoritas son: ¨Si Pero¨.

Los pobres de mi seducen inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda. Sin embargo, no les interesa realmente las soluciones porque entonces perderían su fuente de energía.

También pueden mostrar un comportamiento complaciente en exceso que a la larga los lleva a sentir que sacan ventaja de ellos y reafirma el método Pobre de Mí para conseguir energía.

Como complacientes, tienen escasa habilidad para poner límites y el comportamiento va desdeconvencer, defenderse, dar excusas, explicar reiteradamente, hablar demasiado, a tratar de resolver problemas que no son de su incumbencia. Se dejan considerar objetos, quizás a través de su belleza o de favores sexuales y después se ofenden porque no los valoran.

Los Pobre de Mi mantienen su postura de victimas atrayendo gente que los intimida. En los ciclos extremos de violencia domestica, un Intimidador envolverá al Pobre de Mi en episodios cada vez mas violentos de maltrato hacia el hasta alcanzar un clímax. Después del clímax, el Intimidador se retira y pide disculpas, enviando así la energía que vuelve a hacer entrar aPobre de Mí en el ciclo.

IDENTIFICACION Y DESACTIVACIÓN DE LOS DRAMAS DE CONTROL

Una de las preguntas que se puede estar formulando es ¿como salgo de mi drama? ¿Que puedo hacer?

TOME CONCIENCIA DE SU COMPORTAMIENTO. El primer paso para romper el esquema que lo condiciona, es ver con total claridad la dramatización del control que aprendió. Revise las descripciones anteriores y empiece a observar su comportamiento, especialmente cuando este en tensión o ansioso por algo.

¿Se vuelve beligerante, impaciente, rígido enojado, e intimida o domina a los otros? (Intimidador)

¿Desconfía de los demás o siente que no le prestan suficiente atención? ¿Los hostiga, les hacereproches o los interroga? (Interrogador)

¿Mantiene distancias y se hace el difícil, evitando situaciones en las que pueda mostrarse como es por temor a ser juzgado? (Distante)

¿Se queja siempre y se concentra en los problemas, esperando que los demás vengan a su ayuda? (Pobre de Mi)

TOME CONCIENCIA DE LOS TIPOS DE DRAMA DE CONTROL QUE ATRAE. Observe la naturaleza de sus interacciones cotidianas y ponga manos a la obra para salir del juego.

La experiencia de romper los hábitos inconscientes de dramatización, requerirá de Usted, en principio, de una apasionante vigilia consciente. Identificar y desactivar el drama puede no resultar fácil si las emociones son fuertes o hay mucho miedo. La cuestión es sacar la verdad a relucir. Proyecte siempre amor y comprensión hacia la otra persona y confíe en que usted sabrá cuando hablar y que decir.

TRANSFORMAR LOS DRAMAS DE CONTROL

Una vez que estemos concentrados internamente, nuestros dramas de control inconscientes pasan a nivel consciente, y los viejos hábitos pueden convertirse en fuerzas positivas….

INTIMIDADOR / LÍDER

Al conectarse con la verdadera fuente de poder, un Intimidador encontraras mas autoestima si usa sus condiciones de liderazgo. Firme sin ser dominante. Confiado sin ser arrogante, tiene más posibilidades de disfrutar de los desafíos y conseguir la cooperación de los demás.

INTERROGADOR / ASESOR

El Interrogador transformado canaliza sus tendencias a preguntar, a través de la indagación, la investigación, utilizando habilidades interpersonales mas acabadas como profesor, abogado o asesor.

DISTANTE / PENSADOR

Liberados de sus necesidad de mantenerse al margen, los Distantes acceden a recursos intuitivos profundos para llevar sabiduría y creatividad a la tarea de su vida, como por ejemplo ser sacerdote, sanador o artista.

POBRE DE MI / REFORMADOR

Después de experimentar el verdadero afecto y la unidad, el Pobre de Mi pude mantenerse anclado en su propia fuente interior y se convierte en reformador compasivo, trabajador social o sanador.  
Pego cuatro vídeos del payaso Maltratador, Intimidaor y etc....:

La mentira del psicópata

LA MENTIRA DEL PSICÓPATA:


El Psicópata, aunque parece que va dejando un reguero de damnificados y que se ríe de todo el mundo, está condenado al fracaso en su vida, que por otro lado, él mismo se busca. 
El Psicópata miente de forma premeditada, instrumental y fría, como parte de su estrategia.No son las mentiras patológicas de ciertas personas que deliran o se inventan situaciones increíbles y que, normalmente, son conocidos por ser embusteros entre sus conocidos.Tampoco hablamos de las mentiras piadosas o cómodas que todos alguna vez hemos dicho.
Por otro lado, como muy bien indica el Psiquiatra H. Marietán, el Psicópata no siente ninguna incomodidad o culpa, por más leve que sea, cuando miente....y eso es una de las grandes diferencias entre su forma de ser y la de la mayoría de las personas. Puede engañar de forma tan serena y casual que sus víctimas llegan a dudar de la verdad y acaban en un estado de confusión e inseguridad constante.El Psicópata es capaz de engañar a cualquiera, si piensa que hay alguien que no puede ser engañado, la verdad es que es usted un ingenuo. 
El Psicópata es un buen actor, miente con todo el cuerpo, miente con naturalidad, mirando a los ojos (de nuevo malas noticias para aquellos inocentes que creen que se puede conocer la sinceridad o las intenciones de una persona mirándole a los ojos). Es muy perceptivo, en las relaciones de pareja, hará el papel que más convenga, llorar, fingir ternura, etc... toda una mascarada que seguirá usando mientras le convenga para conseguir sus objetivos....una vez, conseguidos o quizá, una vez que se ha aburrido o la víctima ya está despertando, el Psicópata simplemente la abandonará con total frialdad. 

Muchas personas sienten cierta fascinación por ellos/as, cabría preguntarse si en realidad, lo que les fascina, aunque en ese momento no sean conscientes de ello, es que están relacionándose con alguien al que no conocen. 
El Psicópata sabe muy bien que puede sacar de su víctima. En la convivencia diaria, con mucha cara pero sobre todo de forma muy sutil, se aprovecha de todo lo que su pareja le pueda ofrecer, muy a menudo de forma solapada y bajo una sonrisa. También puede actuar entre las personas del entorno de su víctima, generando dudas, discordias, calumniando y sembrando enemistades.El dolor que causen sus mentiras y actitudes a los demás no le importa, ya que el Psicópata es profundamente frío, cruel y carente de empatía. Al contrario, le encanta hacer sentir culpables a los demás por dudar de él, sentimiento de culpa que él desconoce. 
El Psicópata es un autómata disfrazado de buena persona. Además, el Psicópata no siente ninguna vergüenza cuando se le descubre en una gran mentira, le basta con negarla, o añadir más mentiras o simplemente, echar la culpa a quien le acusa. Algunos de ellos pueden hacer de una farsa una profesión, llevando a cabo fraudes sorprendentes, por ejemplo, ejercer de médicos sin serlo durante años o presentarse como expertos científicos, etc... en este caso hablamos de Psicópatas con un mayor grado de caradura.Otros, pueden llevar una doble vida, por ejemplo, criminal en su tiempo libre y amable vecino y padre de familia de cara a la comunidad (en este caso, la vida real es la primera, la segunda es solo una tapadera). Personalmente, aún me sorprende que en la era de la información, exista mucha gente que cree que un sujeto así miente o abusa de los demás porque está "enfermo", o bien, porque se está defendiendo de algún tipo de ataque. 
Aunque todas las opiniones son respetables, creo, que todas estas teorías son facílmente refutable. Por ejemplo,y hablando desde la experiencia directa de haber convivido con una Psicópata integrada:-Si el Psicópata fuera un enfermo mental, o al menos un mentiroso patológico o mitómano, incapaz de saber que sus actos dañan a los demás, entonces tampoco se preocuparía tanto de mantener una buena imagen de cara a los otros ni se sentiría tan ofendido cuando lo tratan mal o le mienten a él/ella.Dicho de otro modo, saben perfectamente lo que hacen...y la verdad, no les gusta que nadie les trate como ellos tratan a los demás. Cuando mienten es porque les conviene, cuando maltratan es porque les gusta, saben muy bien que lo que hacen está mal visto y lo ocultan tras un disfraz. 

Saben que lo que hacen puede causar mucho dolor a otros pero no les importa ni sufren por ello.Para mi, estas tres características:

1-Abusar, mentir, aprovecharse de los demás de forma calculada, fría y bien premeditada.
2-Utilizar una máscara, disfraz social, por ejemplo, de buena madre, esposa maltratada, hombre sin suerte, seductor romántico, etc...
3- Y el hecho de que no soportan que se les trate mal, son pruebas más que suficientes de que estamos ante una persona cuerda y libre, una persona cuya gran mentira es mostrarse como una buena persona, cuando en realidad, utilizando términos poco académicos, estamos ante una PUTA (en el sentido de mala persona, no en el de prostituta, que son tan respetables como cualquiera) o un CABRÓN.Finalmente, y para no dejar un sabor amargo a este artículo, lo cierto, es que el Psicópata repetirá una y otra vez sus errores y tarde o temprano, las mentiras acaban fracasando, por lo que tendrá que buscar a otro pardillo/a con los que comenzar de nuevo. 
El Psicópata está solo y siempre lo estará, por mucho que tenga conocidos y compañeros.Una vez desenmascarados, se derrumban como un castillo de naipes antes nosotrosasistimos incrédulos a la visión de un ser inútil que siempre ha estado oculto ante nuestros ojos, a la luz del día, bajo un disfraz de persona simpática, pero que no podíamos ver hasta ahora.

El chantaje emocional

El chantaje emocional:


El chantaje emocional puede darse tanto en la amistad como en el ámbito familiar o de pareja. El fin de un chantajista es el de conseguir manipular a la otra persona y convertirla en alguien que obedece a sus deseos. A veces puede llevarse a cabo de una manera tan sutil que el otro puede no darse cuenta de que está siendo manipulado. - See more at:http://lamenteesmaravillosa.com/el-chantaje-emocional#sthash.FkEHhPDP.dpuf

Aunque parezca mentira, una persona que recurre al chantaje emocional, es alguien inseguro y débil, necesita recurrir al chantaje para conseguir sus objetivos, ya que de una manera sana no se ven capaces de conseguir cosas, aunque aparentemente parecen personas muy seguras.

A continuación 4 maneras de chantajear y cómo actuar para no caer en ese tipo de manipulaciones:

1. POR PRESIÓN O AMENAZA

Este tipo de manipulación consiste en ejercer presión sobre la otra persona, de tal manera que se le coarta la libertad, ya que de no hacer lo que se le dice hay un castigo o gran enfado posterior. El sentimiento que surge en la víctima ante esta manipulación es el miedo.

La típica frase de padres a hijos pequeños “como hagas esto estás castigado” o alguien que le dice a su novia “como vuelvas a hacer eso te dejo”, etc… son frases radicales en las que de no acatar una orden hay una consecuencia negativa posterior.

¿Cómo defendernos de este tipo de manipulación? Haciéndole ver al chantajista que no consigue llenarnos de miedo. Una amenaza o presión siempre busca generar miedo y así la víctima accede a obedecer, pero si no hay temor o hacemos ver que no lo hay, desmontamos la manipulación.

La respuesta por ejemplo a una amenaza del tipo “como vuelvas a hacer eso te dejo”, podría ser “soy libre de hacer lo que deseo y si eso hace que me dejes no puedo hacer nada”. Lo importante es hacer ver que de cumplir esa amenaza o castigo somos capaces de enfrentarlo y no por ello van a cambiar nuestras acciones.
2.  CULPABILIDAD, MALA PERSONA

Consiste en crear en la víctima un sentimiento de culpa, de hacerle creer que es mala persona si no obedece. Frases como “si no haces esto es porque ya no me quieres”, “con todo lo que he hecho por ti y así me lo pagas”, “si me dejas enfermaré y no lo podré soportar”, “me defraudas, creía que eras buena persona”.

Lo que se busca con cualquier frase de éstas es que el otro se sienta mala persona y sienta culpa, de esa manera la víctima podría ser manipulada y accedería a contentar al otro con tal de no sentirse la mala de la película.

¿Cómo detener este tipo de manipulación? Haciéndole ver al chantajista que no nos sentimos malas personas ni nos creemos culpables de las consecuencias que podría traer no acatar las órdenes.

Hay casos extremos como “si me dejas ya no quiero vivir”, sería el ejemplo más delicado porque no sentir culpa en un caso así se hace complicado ya que podríamos sentirnos los responsables de la salud del otro, pero la realidad es que cada persona es la dueña de su vida y debemos vivir en libertad, no podemos estar aferrados a alguien por pena ni por culpa porque al final la víctima sería la persona manipulada.

3. CONFUNDIR, DEFORMAR

El chantajista tratará de deformar las situaciones hasta que consiga situarse en un papel de ser el que tiene la razón, se querrá convertir en una especie de guía. Para poder manipular sabrá perfectamente los puntos débiles de la víctima y le hará ver que necesita de sus consejos para ir por el buen camino.
  
Tratará de crear una especie de dependencia en la que el chantajista será el que tiene la posesión de la verdad. Se extenderá en argumentos que pueden darle la vuelta a cualquier situación con tal de hacer ver que la salvación está en hacerle caso.

¿Cómo detener este tipo de tergiversaciones? Comunicando al manipulador que cada persona ve las cosas de una manera y nosotros estemos equivocados o no, deseamos tomar la decisión que personalmente creamos que es la mejor. Aunque el chantajista trate de hacerle ver a la víctima que comete un error, se podría contestar diciendo que no nos importa cometer errores pero deseamos tomar nuestras propias decisiones.

 4. PROMESAS POSITIVAS Y REGALOS

Otro tipo de chantaje más escondido, el cual no parece que sea un chantaje, es el de prometer algo muy positivo si se accede a los deseos del otro. Se premia o se regala algo muy llamativo si accedemos a lo que el otro quiere.

Los padres lo suelen hacer con sus hijos “si apruebas te compraré una bicicleta”, “si vas a ver a tu abuela te compro las bambas”, etc.. el niño si desea mucho lo que le ofrecen hace lo posible por obedecer.

Este caso es positivo porque la orden que los padres dan es buena para el niño, pero hay otros casos en los que la orden trata de nublar a la víctima, como por ejemplo, un enamorado que quiere conquistar a una chica que tiene grandes problemas económicos. Le ofrece tales recompensas que sabe que podrían hacer que la víctima aceptara salir con él.

Posiblemente conseguiría ganársela a base de solucionarle problemas, al final la víctima cuando hubiera solucionado sus grandes conflictos, se daría cuenta de que ha sido comprada y manipulada ya que por desesperación los seres humanos razonamos al 50%

También otra manera de chantajear parecida, sería la de recordar la de regalos y pagos que nos hicieron, “¿te olvidas de los regalos que te he hecho?,”¿recuerdas que te pagué esto o aquello?”, es como decir de una manera muy sutil “te he dado muchas cosas materiales y por ello debes obedecerme porque me debes algo….

¿Cómo no ceder a este tipo de manipulación? Recordando al chantajista que cada persona es libre de pagar y regalar lo que quiera, pero no por ello estamos obligados a devolver el favor ni cedemos a ser manipulados por eso.

Siempre en cualquier tipo de relación, sea amistosa o de pareja, debemos estar a la misma altura que el otro, es un dar y recibir recíproco, en el momento en el que alguien se sitúa en otra posición se podría encender la señal de alarma. Aunque alguien tenga problemas, una persona sana le ayuda dentro de lo normal pero si alguien aprovecha eso para situarse en la posición de “héroe” y dejar a otro como “víctima que necesita ser salvada” ya podríamos entrar en un rol de manipulación.

SEÑALES PARA DETECTAR A UN POSIBLE CHANTAJISTA EMOCIONAL

- Hablar con ellos resulta estresante porque cambian continuamente de tema de conversación, van cambiando de estrategia y tratan de confundir a la víctima hasta que dan con el punto débil donde sienten que pueden manipular.

- Cuando estamos frente a un manipulador, las sensaciones hablan más que la razón. Debemos observar nuestras emociones, si nos encontramos frente a una persona sana, las emociones también serán sanas, pero si estamos frente a un chantajista es muy común sentir incomodidad, malestar, frustración, indecisión porque por un lado nuestra mente puede percatarse de que algo no va bien, pero luego por otra parte los miedos y chantajes que recibimos pueden invalidar a la razón y llegar un momento en el que nos sintamos incapaces de tomar decisiones.

Suelen alardear de su vida y pertenencias, ya que buscan que se les vea como “héroes o salvadores”, por ello las personas que poseen una baja autoestima son más propensas a caer en las redes de estos manipuladores porque se les podría llegar a admirar en exceso.

Quieren ser los que dominan las conversaciones y los que llevan siempre la razón, son poco flexibles y les cuesta escuchar, hablan mucho más que dejan intervenir.

Les molesta que les aconsejen, ya que consideran que es un insulto hacia su inteligencia.

Cambian de humor fácilmente, debido a que si consiguen manipular están contentos pero si la víctima se resiste, la cara se puede transformar en cuestión de segundos de alegre a enfado.

Desean anular la opinión del otro, situando la suya como válida y verdadera.

El maltrato psicológico

El maltrato psicológico es trabajado por su agresor basado en comportamientos intencionados, pensados y ejecutados desde una posición de poder buscando siempre menospreciar la víctima, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Este tipo de maltrato no se ve y no se valora en muchas ocasiones porque no sangra y no deja marca, tampoco lo ves en las noticias por ende es invisible ante la justicia. Destruye lentamente, aterrorizando su interior y aniquilando el ser.

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Sufrir este tipo de violencia psicológica te conduce a sentir codependencia emocionalhacia el agresor generando relaciones adictivas, y a sufrir un proceso de decadencia de la personalidad, no ves otra salida posible y te aferras a una obsesión amorosa,ocasionando problemas emocionales tales como:

  • Sensación propia de lastima para poder encontrar una salida cobarde al miedo de vivir una situación igual, pensando siempre que no se volverá a repetir generando una conducta de costumbre y de vergüenza ante las demás personas. 
  • Sentimiento recurrente de culpa, siempre pensando que alguna actitud o comportamiento tuyo desencadeno en el maltrato psicológico hundiéndote cada vez mas en un estereotipo de relaciones codependientes.
  • Pierdes de manera progresiva las ganas y la iniciativa para crecer y querer ser mejor, te olvidas de tus sueños y metas que te han acompañado durante toda tu vida y por los cuales has luchado tanto, para dedicarte solamente a esa relación enfermizaque te produce tanto amor y odio al mismo tiempo y del cual eres adicta.
  • Dudas que puedas vivir lejos de la persona que te atormenta, y crees firmemente que eres feliz y no podrás encontrar una persona mejor, pensando que tu podrás hacerlo cambiar sin darte cuenta que te estás volviendo una herramienta de tu agresor.
  • El temor te invade y es tan generalizado que ya no sabes cómo debe ser tu comportamiento y actitud frente a tu pareja, pierdes totalmente tu independencia, y te conviertes en un títere esclavo de las conveniencias de el o ella ya sea el caso.
  • No puedes mantener la mirada, tu mirada se vuelve constante al suelo, y la sostienes por lapsos muy cortos transmitiendo timidez e inseguridad.
  • Te aíslas socialmente, te alejas de las personas con las que compartías tiempo, y disfrutabas de espacios ajenos a tu pareja, la comunicación con otro núcleo distinto a tu hogar es escasa y tus explicaciones se vuelven vagas y confusas.
  • En parte te alejas por miedo a recibir críticas por tu carácter débil y por tu cambio, además tu tristeza se refleja físicamente en aspectos evidentes de tu rostro y cuerpo. Te alejas de todas las situaciones sociales en las que pueda ser expuesta tu tristeza, falta de autoestima y tu miserable y tortuosa relación. Como salir de una relación destructiva lee este articulo te ayudara.
  • Vives con odio interno y arrepentimiento por no actuar antes, abandonar y  terminar liberándote de una cárcel en la que las rejas son impuestas por ti misma, pero una vez que te acostumbras, encuentras comodidad en el maltrato, porque no te imaginas la vida sin tu pareja, entonces prefieres construir tu propio paraíso falso en un entorno de maltrato y obsesión amorosa
Pero tu comodidad al maltrato psicológico es temporal porque emocionalmente te desgastas tanto que pierdes el valor por ti misma y las ganas de vivir. En muchas ocasiones la depresión amorosa y la sensación de impotencia frente al maltrato psicológico lleva a muchas personas en su mayoría mujeres al suicidio. Por eso es importante que cepas detectar inicialmente conductas agresivas y terminarlas o mejor no comenzarlas.

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 definitivamente.

Si vives una situación parecida y realmente espero que no. Te aconsejo que te refugies en ayuda profesional, este tipo de situaciones pueden acabar tu vida en todos los aspectos, por esta razón yo te recomiendo este libro que ha ayudado a muchas personas con gran éxito en el mercado latino, esta guía fue hecha por un experto en relaciones de pareja y te ayuda a olvidar paso a paso por medio de técnicas bastante innovadoras y creativas para superar hasta los amores mas enfermizos.

Últimas observaciones sobre psicopatía

ÚLTIMAS OBSERVACIONES SOBRE PSICOPATÍA


 ¡¡Uyyyyy pero si no podía vivir sin mi, me necesitaba hasta para?  (es el desconcierto de la complementaría el haber estado décadas de años con el perverso maltratador perdedor psicópata y dejada en libertad cuando se engatusa a otra de sus varías presas escogidas en su trayectoria)
Hugo Marietan, Alcmeon, Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, vol. 16, Nº 2, marzo de 2010, págs. 171 a 176.

Haré un rápido punteo sobre las últimas observaciones de mis investigaciones acerca de las características psicopáticas. Son hallazgos que provienen del trabajo clínico con psicópatas y sus allegados.

El mito de la captación intuitiva de las necesidades del otro
Se habla mucho sobre la intuición del psicópata, de la capacidad de captar las necesidades del otro, y estudiando más finamente este asunto concluí dos conceptos; primero que las personas comunes no podemos captar, entender la lógica psicopática porque es una estructura lógica totalmente distinta; a nosotros, el psicópata nos resulta extraño, alguien muy difícil de entender en sus actitudes mientras el psicópata se muestre como psicópata, por su puesto. Dado que en la mayoría de sus acciones no se muestra como tal, anda solapado y no se lo puede reconocer. Pero también llegué a la conclusión de que los comunes les resultan extraños al propio psicópata, es decir, él tampoco comprende la mente de los comunes y esta incapacidad la descubre desde muy chico y ¿qué hace?, comienza a estudiar las actitudes, los actos, las reacciones de los comunes, y, especialmente, un tipo de reacción en que él tiene un déficit muy marcado, que es la expresión de las emociones. Este tipo de personalidad, la psicopatía, tiene un déficit en la repercusión emocional de los hechos, comparado con el común.

El psicópata estudia a los otros
Nosotros conocemos a las otras personas globalmente, no nos ponemos a estudiar a las personas que tenemos al lado, lo asimilamos por contigüidad y por continuidad en el tiempo de la relación, como absorbiendo globalmente el conocimiento del otro; es por eso que a veces estamos años con una persona sin conocerla "a fondo" y pasan los años y hay conductas que nos asombran.
En cambio, el psicópata hace un estudio analítico de la otra persona porque es un objeto extraño para él, éste conocimiento analítico a lo largo del tiempo -que desde niño hace el psicópata sobre el otro- le va dando un conocimiento sobre tipos y variedades de humanos y especialmente en el aspecto emocional, él aprende como es la gestualidad de lo emocional en el otro y la imita. De esto se sigue que este repetido "captar" del psicópata, que el psicópata capta las necesidades del otro, no es más que el producto del aprendizaje realizado, de hacer analogías y distribuir en patrones conductuales y luego asimilar a un individuo desconocido a uno de esos patrones conductuales. Desde luego que este estudio le es sumamente provechoso para manipular y seducir.
De uno de ellos: "Era el velorio de mi madre. Mis hermanos lloraban en silencio junto al cajón, mis hermanas, histéricas como siempre, gritaban y se retorcían. Una de ellas hasta se desmayó. Yo no sentía nada. Me pareció lógico que muriera, si tuvo un cáncer con metástasis y se lo descubrieron tarde. Me di cuenta que la gente me miraba. Entendí que debía hacer como ellos, un poco de teatro. Y me tomé la cara con las manos y lloré. No es que no quisiera a mi madre, la quería como todo hijo, sino que no me nacía llorar. Tampoco soy loco, sé que en los velorios se llora, y que se espera que un hijo llore a su madre. ¿Se entiende?".

El informe de la complementaria
En el tema específico de la complementaria ¿cómo es que el psicópata puede manejar tan bien a la complementaria? A esto puedo responder: no es que el psicópata sea un mago clarividente, sino que la complementaria, la persona que convive con el psicópata, le va informando todo lo que siente, hace y va a hacer, en su tremendo esfuerzo e intento por preservarse como persona en la mente del psicópata. Por dejar de ser "cosa" y llegar a persona constantemente brinda información sobre ella al psicópata, aún cuando tiene lugar la separación psicópata-complementario y/o están realizando el juicio de divorcio, la complementaria está desesperada por hablar con el abogado del psicópata… Les he preguntado: "¿Para qué vas a hablar con el abogado del psicópata?", y ellas contestan: "Porque le tengo que decir qué es lo que voy a hacer con la casa, los bienes, etcétera. Es decir, ellas están tan adiestradas que necesitan que el psicópata se informe sobre lo que ellas van a hacer.

Una lógica militar
La otra conclusión que comunico es que la lógica del psicópata, es una lógica de tipo militar: es una lógica de objetivos, de tácticas, de estrategias, de apoderarse de terreno, de ganar territorios, de persistir en el objetivo y utilizar todas las herramientas necesarias para lograr ese objetivo. La mente del psicópata es una mente de tipo militar. La mente del común es una mentalidad de tiempo de paz, de destinos que dependen en gran medida de la suerte.
Así es fácil notar la desventaja que tienen los lideres comunes frente a un líder psicopático. El líder común siempre esta contemporizando con los otros, siempre está consensuando y tratando de ver algunos esquemas de estrategias basados en el consenso. El líder psicopático, mejor dicho, el psicópata que está a cargo del poder, es un militar, y es un militar impiadoso, sigue su objetivo, lo seguirá, cueste lo que cueste, y caiga quien caiga. Frente a él, los líderes comunes tienen poco que hacer a menos que se den cuenta de esta característica crucial.
El líder común maneja personas, consensua. Existe otro tipo de jefe, el caudillo. A diferencia del líder, el caudillo maneja hombres; los códigos viriles (la lealtad, el coraje, la divisa) son los valores que rigen tanto al caudillo como a sus huestes. El líder común consensua, hace reuniones, trata de que todos armonicen. El caudillo es obedecido por hombres, con valores de hombres, y el psicópata da órdenes a individuos cosificados.

La táctica del tero
El tero es un problema para los cazadores de campo abierto porque avisa al resto de la fauna al volar sobre el cazador emitiendo su conocido teru_teru, y arruinándole la caza. Pero el tero tiene otra astucia: el escándalo lo arma lejos del lugar donde están empollando los huevos de sus crías. En una clara maniobra de distracción, grita aquí y el nido está allá.
Y esta es una táctica que suelen usar los psicópatas, llamada también "cortina de humo", concentran la atención de los demás sobre un tema, mientras ellos trabajan, solapados y en silencio, sobre otro tema. Y cuando los demás se dan cuenta del artilugio, ya es tarde, ya está todo hecho.

Intoxicación de abstracciones
Otra maniobra que utiliza el psicópata, sobre todo con la complementaria, es la intoxicación de abstracciones. El psicópata taladra los oídos de la complementaria con palabras, con problemas, con cuestionamientos, con descalificaciones, con detalles irrelevantes… que le hace creer que son importantes. Y esto le sirve para que la complementaria esté permanentemente pensando en él; la intoxica de abstracciones.
Cuando traten a una complementaria observarán que se pasa la hora hablando del psicópata, de lo que le dijo, de lo que hizo. Constantemente está hablando de él, es como si el psicópata estuviese en un trono mental dentro de la cabeza de la complementaria. Y si analizan el discurso verán que lo que está diciendo acerca del psicópata son banalidades. Y es que esa mente está entrenada para trabajar con las abstracciones que le da el psicópata, mientras la complementaria está abstraída en trabajar, en rumiar todas estas abstracciones el psicópata hace lo que se le da la gana, lejos, como el tero. El psicópata juega con las cartas ocultas; la complementaria, con las cartas sobre la mesa.
Nota: Más allá de la muerte
"Su pareja, psicópata, murió, pero ella lo va a ver una vez por mes al cementerio"
Como he dicho muchas veces, el psicópata penetra como un virus y se queda en la mente del complementario. El complementario, desde luego, lo aloja cuidadosamente, a pesar de que se queje de sus brutalidades y de los martirios psicológicos que le propine. Una satisfacción inefable lo sostiene vigorosamente en la psiquis del complementario.
Bajo protesta de la propia complementaria, de su parte lógica que lucha por conseguir el antivirus que lo destruya, mientras su otra parte, la esclava boicotea la acción de la lógica. Así, la batalla por la recuperación se da en la propia cabeza de la complementaria: entre la lógica y la esclava. A mayor tiempo de convivencia con el psicópata, más fuerte se hace la esclava. Se le envicia la cabeza de psicopatía, de sumisión irracional, de placeres indefinidos, de tensiones que traspasan el sufrimiento y tocan allí, en "ese extraño oasis" donde el animalito se sienta a beber a sus anchas.
Tanta tensión, tanta desconsideración, tan cruel, y sin embargo es entrañable. Pero la complementaria no sabe qué extraña del psicópata. Toda su lógica repasa la historia de la relación y solo encuentra espinas y dolor. Es que el rastrillo de la Lógica tiene dientes muy separados para poder rastrear la sutileza embriagante del lo irracional. Solo puede arrastrar lo más grueso, lo que sabemos todos: el maltrato, las infidelidades, las caídas, los golpes. Pero la esclava se queda con su preciado y secreto tesoro. Ella sabe porqué le debe obediencia al psicópata. Y porqué, ahora que está muerto, lo va a visitar a su tumba, una vez por mes, ante el azoramiento de lo la lógica que no sabe qué hace frente a esa lápida y que espera que sea lo suficientemente gruesa para evitar cualquier posible retorno al mundo de los vivos.
La esclava no siente así, ella es la que está ahí, parada, esperando por el milagro. En su mundo irracional, todo es posible y, tal vez, tenga algo de placer con tan solo acercarse a ese cuerpo idolatrado, un metro ochenta más abajo.
Nosotros, sumisos a lo racional, nunca entenderemos esto. Lo declararemos incomprensible y cerraremos el paquete y… ¡al archivo!
Pero ella, la esclava, no. Ella seguirá por un tiempo a llorarlo a la tumba, hasta que su apetito insatisfecho obligue a buscar "aquellas" emociones, las oscuras, las que se filtraban a través de las amplias fisuras de lo convencional y la hacían tan feliz. No lo conseguirá, lo sabemos, y quedará ese hueco, compañero triste que se arrastrará a su lado hasta el día final.
Mientras tanto, la lógica rearmará su vida, y tendrá sus placeres, sus armonías, sus bellas ecuaciones simétricas, la consideración de los otros. Y la paz, esa paz tanto tiempo perdida. Todas sus cuentas darán bien.
Pero, una vez al año o cada dos años, sin saber cómo ni por qué, se encontrará contemplando la lápida, y tal vez le saque algunos pastitos rebeldes que se empeñan en taparla.
Dr. Hugo Marietan, abril 2009

El valor sugestivo de las palabras
Otra conclusión es que el psicópata conoce a fondo el enorme valor manipulador de las palabras, hasta dónde puede llegar la sugestión con las palabras: las coloca en el momento en que tendrá mayor peso y las omite cuando el silencio castiga más. El discurso de la complementaria está plagado de "me dijo", "la otra vez me contó", "pero él dice". El psicópata habla, pero muchas veces no informa: ¿cómo puede ser que la complementaria no sepa que hace el psicópata? Algunas se pasan años, décadas viviendo con el psicópata pero no tienen una idea clara de cuál es el trabajo, de dónde viene el dinero y, menos que menos, en qué se gasta. ¿Qué hace su marido? Dice que trabaja en tal lado, dice que hace tal cosa… o no saben en absoluto cuánto gana, de pronto se encuentran que existe una cuenta bancaria en tal banco pero de casualidad, o abren por azar el correo o investigan directamente el correo electrónico y se enteran de un varias de actividades que no sabían en absoluto. El psicópata oculta a pesar de la curiosidad tremenda de la mujer; curiosidad a la que ningún neurótico puede escapar. El neurótico se entrega a la curiosidad de la mujer y la mujer sabe todo del neurótico hasta lo que el neurótico no sabe, pero con el psicópata no puede.
Agrego aquí un cuento de Marco Denevi que trata, precisamente, del valor sugestivo de las palabras:
Crimen perfecto, por Marco Denevi
La señora Smithson, de Londres (estas historias siempre ocurren entre ingleses) resolvió matar a su marido, no por nada sino porque estaba harta de él después de cincuenta años de matrimonio. Se lo dijo:
-Thaddeus, voy a matarte.
-Bromeas, Euphemia -se rió el infeliz.
-¿Cuándo he bromeado yo?
-Nunca, es verdad.
-¿Por qué habría de bromear ahora y justamente en un asunto tan serio?
-¿Y cómo me matarás? - siguió riendo Thaddeus Smithson.
-Todavía no lo sé. Quizá poniéndote todos los días una pequeña dosis de arsénico en la comida. Quizás aflojando una pieza en el motor del automóvil. O te haré rodar por la escalera, aprovecharé cuando estés dormido para aplastarte el cráneo con un candelabro de plata, conectaré a la bañera un cable de electricidad. Ya veremos.
El señor Smithson comprendió que su mujer no bromeaba. Perdió el sueño y el apetito. Enfermó del corazón, del sistema nervioso y de la cabeza. Seis meses después falleció. Euphemia Smithson, que era una mujer piadosa, le agradeció a Dios haberla librado de ser una asesina.

El manejo del tiempo. El misterio
Otra característica es el preciosismo en el manejo de los tiempos que tiene el psicópata. El neurótico por naturaleza suele ser muy ansioso quiere las cosas ya, tiene hambre de tiempo, es decir no tiene mucha capacidad de espera. El psicópata cual buen cazador sabe manejar los tiempos, y maneja muy bien la espera.
Otra vivencia que genera el psicópata es el misterio, la incógnita. El ser humano necesita explicaciones, necesita aferrarse a las creencias, no puede tolerar mucho la incertidumbre. Los psicópatas son duchos en tolerar la incertidumbre, manejan el misterio, la incógnita y mantiene en vilo al otro. Forja una tensión especial en todos los que conviven con él o están en relación directa con un psicópata.

Un ser impar
El psicópata es un ser impar por eso no puede ser comparado con nadie. Si aceptamos su fachada "común", uno de sus tantos disfraces, no nos resulta extraño. Pero, si en función de la convivencia, o por determinadas circunstancias especiales, conseguimos atisbar algunos de sus rasgos, entonces resalta lo extraño, y, si tenemos mala suerte, hasta podemos observar su lado siniestro, la zona oscura que lo hace impar.

El psicópata no tiene amigos
El psicópata tiene conocidos, tiene relaciones utilitarias, puede estar rodeado de de gente, de socios, pero no tiene amigos, amigos personales, no los necesita. Nosotros necesitamos apoyarnos en amigos, comentarles nuestros asuntos o simplemente disfrutar de su compañía. El psicópata no lo necesita. Para él es fácil relacionarse con otros y sacarle provecho y dejarlos. No hace lazo real sino aparente y transitorio. No tiene amigos y tampoco deja tener amigos. El psicópata aísla: cuando constata que la complementaria está relacionada con amigos, con compañeros, con la familia, destruye esos lazos para que la complementaria quede aislada y bajo su dominio, como lo dijimos tantas veces.

Desmesura
El psicópata en su accionar psicopático es desmesurado, fuera de medida, por eso nos suenan estridentes las noticias sobre psicopatía. Por ejemplo, al Monstruo de Mendoza (Argentina) no le bastó el incesto con su hija de 8 años, la embarazó varias veces y la mantuvo como su mujer 25 años. Algunos asesinos seriales no les es suficiente con matar a una personas, siguen una serie de asesinatos que repiten un esquema letal. El término "monstruo", derivado del latín mounstruum que significa "más allá de lo natural", está bien aplicado.
Nota: A la sombra de Lot
Las acciones del Monstruo de La Cuarta Sección de Mendoza, como apodaron al que violó y engendró siete hijos en su hija causan desconcierto y asombro. No es para menos. La mente normal no está preparada para asimilar episodios que van más allá de hechos criminales que sobrepasan ciertos rangos. Así no causa sorpresa una violación, siempre y cuando el formato que tenga sea recurrentes, o parecido a violaciones anteriores. Uno se acostumbra a cierta dosis de morbosidad. Pero todo aquello que se extralimite de esos formatos causa sorpresa.
En el caso que nos ocupa, si se comprueban los hechos, sobrepasa largamente estos parámetros: se trata de un padre que ha violado a sus hija, que ha tenido hijos con ella, que la relación se extiende al menos por 20 años, que hay una madre que estaba al tanto de los hechos, que existían hermanos, y que, la propia involucrada dejó pasar tanto tiempo antes de denunciar al perverso. Son muchas acciones, varias personas y con fuertes vínculos familiares que participan para que todo esto se haya producido.
Es demasiado para una comprensión simple. Es todo tan "retorcido", tan laberíntico que sólo la presencia de un psicópata puede dar pista para entender en parte lo que pasó.
El psicópata es un ser especial, con gran poder de persuasión, muy instintivo y que genera, de por sí, temor para aquellos que conviven con él. Y, a más, él es un experto en diagramar amenazas y coerciones. Es un artista de la mentira y de la manipulación. Esta manipulación no es brusca e inmediata, sino que se hace despacio y a lo largo del tiempo. Cual homeópata va inyectando hábitos moralmente venenosos a lo largo del tiempo, de tal forma que las personas que conviven con él se acostumbran a pequeñas inmoralidades, y, de a poco, se van "vacunando" con las perversiones del psicópata hasta tolerar "grandes dosis" de perversión. Esto unido a su capacidad de manipular la mente del otro, a generar miedo, puede terminar en un resultado como el que estamos dando noticia.
Las preguntas son innumerables: ¿Por qué la hija de 35 años recién ahora denuncia? Ella fue captada por el psicópata desde muy niña (el hermano llega a decir que fue abusada desde los 8 años) y a esa edad no puede contrarrestar con nada a los abusos, solo puede avisar a su madre. Y su madre calla, apaña el perverso. Es como una estatua de sal que se hace cómplice con su silencio. Es una partícipe necesaria.
¿Cómo es que la madre no defendió a su hija? Porque antes que madre es una complementaria del psicópata. Y la complementaria, antes que madre, es funcional al psicópata. Esto es, que hará lo que sea necesario para satisfacer y proteger al psicópata. Por más monstruosa que sea esta idea, lo veo a diario en mi consultorio con las complementarias. Ellas se deben al psicópata (cual esclavas) antes que a la razón y la lógica. Es un vínculo muy especial que no está relacionado con parámetros éticos del bien o del mal y que he desarrollado con extensión en mi libro "El Complementario y su psicópata".
Desde luego que desde afuera, esta caso se analiza desde la empatía, desde colocarse en lugar del otro y decir, por ejemplo: "Si yo me entero que mi marido le hace esto a mi hija: lo mato", o pensamientos por el estilo. Pero el error consiste en desconocer que este no es un marido cualquiera, es un psicópata. Y ya aquí la empatía no funciona porque no podemos colocarnos en la mente de un psicópata ni de una complementaria captada por un psicópata.
Es un vínculo especialísimo.
También la hija es víctima y a su vez complementaria del psicópata. Por eso no lo denunció antes. Ha sufrido y callado. Y sólo cuando sospecha que atacará a su hija, ahí hace la denuncia, no por ella, sino por su hija.
El psicópata no considera a las personas con el valor de personas, sino como cosas para su satisfacción. Y repite una y otra vez la misma acción porque está respondiendo a una necesidad especial que tiene: violar.
Y no responde a argumentaciones, a educación, a castigos ni a premios: él es como es y seguirá siendo así, por eso es reincidente.
Los que los rodean son sumidos en una especie de letargo y dejan que el perverso ejecute sus perversiones. A los sumo, cuando pueden, escapan de este circuito negativo, cuando no, caen sumisos a los requerimientos del monstruo.
Dr. Hugo Marietan, 11 de mayo de 2009

Hasta aquí llega un punteo sobre las últimas conclusiones en mi investigación sobre la psicopatía. Hay otros puntos que están en ciernes, pero los iré elaborando durante el año y los comunicaré en el próximo congreso.
El dinamismo de la entrada de información que van aportando las complementarias que asisto, y los psicópatas que las acompañan o bien que vienen por otros cuadros y no saben que son psicópatas, es una fuente constante en el armado de una teoría moderna sobre este tema. La fuerza de este material radica en priorizar la observación llana de los consultantes por sobre las teorías concebidas con anterioridad a esta investigación. Esto hace que cada vez más las complementarias que leen la páginahttp://www.marietan.com se sientan identificadas con el material preexistente y aporten nuevas vivencias y así la casuística va creciendo y, por ende, nuestro conocimiento de este apasionante universo velado que implica a los psicópatas.

sábado, 12 de julio de 2014

Personas víricas que consumen energía

Personas víricas que consumen energía  http://elpais.com/elpais/2013/03/01/eps/1362166637_204041.html

Llegan, nos contagian sus emociones negativas y nos dejan sin fuerzas.
Defenderse y protegerse de este tipo de personas es una obligación.
Parar los pies a los víricos victimistas no es abandonarles sino invitarles a tomar las riendas.
  • Ponga una tormenta en su vida
  • La hora del hemisferio derecho
  • El arte de improvisar
PATRICIA RAMÍREZ 3 MAR 2013 - 00:00 CET187
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ILUSTRACIÓN DE JOSÉ LUIS ÁGREDA

Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”. Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su monotema, por lo general con temática “desgracia”. La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”.
¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.
El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.
Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía.

“Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien” (Víctor Hugo)
Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.
Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de formapositiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento.

Compañías peligrosas

ILUSTRACIÓN: JOSÉ LUIS ÁGREDA
Frase
– “Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás”, de William Faulkner, narrador y poeta estadounidense, premio Nobel de literatura en 1949.
Canción
– ‘Las malas compañías’, de Joan Manuel Serrat.
Película
– ‘Las amistades peligrosas’, con Glenn Close, John Malkovich,
Michelle Pfeiffer, Keanu Reeves y UmaThurman.
Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotenciay ansiedad.
Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.
Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar.
Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.

“La tristeza del alma puede matarte mucho más rápidoque una bacteria”(John. E. Steinbeck)
Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo.
No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón.
Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos.
Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.